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miércoles, 11 de julio de 2012

Me planto




Podría entender que me vayan a quitar una de mis catorce pagas (que es un derecho, no un privilegio) si quien lo hace no hubiera dicho hace apenas un mes, que esto no se haría.

Podría entender que me vayan a subir la jornada de trabajo si el partido que lo decide  no fuera la mayor “agencia de colocación de chupópteros” (con dinero público) de España.

Podría entender la subida del IVA si el ministro que la consuma no la hubiera negado apenas quince días antes, o si no la justificara aludiendo al fraude en este impuesto, mientras lo legitima con medidas como la Amnistía Fiscal. También lo entendería  si el partido que la perpetra no hubiera hecho una campaña infame y desleal contra la subida del anterior gobierno, que recordemos, fue bastante más moderada.

Podría entender la drástica reducción de las prestaciones por desempleo si la Secretaria General del PP no fuera una de las mujeres mejor pagadas de España, o si  Esperanza Aguirre aplicara el Impuesto de Patrimonio, que recordemos, deja cada año de recaudar cerca de 600 millones de euros de las personas más ricas de la Comunidad de Madrid.

Entendería, y además comparto, la eliminación de la deducción por compra de vivienda si no hubieran criticado, hace un año, esta misma medida pero (oh Caramba!) aplicada por el gobierno anterior. O si no la hubieran recuperado hace apenas 6 meses.

En fin, que entiendo que el Estado está en una situación crítica y que son necesarias medidas para recuperar la solvencia de Lo Público (por cierto, mejorando los ingresos y no acabando con los servicios que se “pretende mantener”), pero que las aplique la misma gente que, entre otras muchísimas cosas, se ha cargado el pluralismo en los medios de comunicación públicos, me parece tan insoportable que les niego la legitimidad para hacerlo.

sábado, 9 de junio de 2012

Repudio de la Deuda


La demanda interna de un país es el porcentaje de producción nacional que consumen sus habitantes. Cuando esta cantidad es inferior al 100%, implica que el estado produce más de lo que necesitan sus habitantes por lo que venderá al exterior el sobrante. Por contra, si esta cantidad es superior al 100%, la producción no dará abasto para colmar el consumo nacional y el país tendrá que comprar al exterior una parte de su consumo, que pagará necesariamente pidiendo prestado. Se dará un intercambio entre mercancías y activos financieros.

España lleva teniendo una demanda interna superior al 100% ininterrumpidamente desde 1998. Esto ha hecho que acumulemos una deuda de 405.171 millones de euros, que si le añadimos intereses (5% anual) llegamos a 537.233 millones  de euros. Esta cantidad es entorno al 50% de la riqueza que España produce en un año. Pero si esto es así, y los datos están sacados de Eurostat, ¿me puede alguien decir de dónde salen los casi tres billones de euros en los que se cifra la deuda de nuestro país?

sábado, 19 de mayo de 2012

Kurzarbeit


Kurzarbeit, era la palabra de moda hace un año en el mundo de las relaciones laborales, y que a día de hoy, parece haberse disuelto en el éter. Para los que no lo recuerden, define el modelo laboral alemán e implica reducciones de jornada, con la consiguiente bajada de sueldo (y a su vez compensada con subsidios de desempleo del Estado), para hacer frente a crisis económicas.

¿Y qué tiene esto que ver con lo que nos está pasando aquí? Pues que la mayoría comunidades autónomas van a hacer justo lo contrario el año que viene: despedir a miles de funcionarios interinos y aumentar la jornada de los que quedan.

La virtud del modelo alemán radica en que mantiene dentro del sistema a los trabajadores y mejora su actitud y aptitud ante y hacia su profesión. Esto se pone más en evidencia cuando se requiere de una alta formación para desarrollar un trabajo, como en el caso de profesores y sanitarios, que además de necesitar una titulación superior para desempeñar su oficio, requieren de un continuo reciclaje y del contacto con otros compañeros.

Los miles de dramas familiares que generará la estúpida política del PP esconderán otro drama que nos afectará como país: tirar a la basura toda la inteligencia acumulada por todos esos profesores, maestros, enfermeros y médicos que se irán al paro o a otro país.