Datos personales

jueves, 27 de febrero de 2014

La Era de Oro


Dos de los libros de mayor impacto en 2011 ¡Indignaos! de Stephane Hessel y  Algo va Mal de Tony Judt ( éste publicado en septiembre de 2010) comparten temática: reivindican los años de Postguerra (1945-1972) como la mejor de las eras que el mundo ha conocido y denuncian la perdida de aquel “El Dorado” a manos de los (por sí mismos bautizados) “liberales”.  

En el imaginario de los que vivieron aquellos años ha quedado la idea de la plena protección social, la mejora constante en la adquisición de derechos y la seguridad laboral y social garantizada. En definitiva, la protección asegurada desde la cuna a la tumba y la absoluta seguridad de que los hijos vivirían mejor que los padres.

La puesta en valor de un nuevo (viejo en este caso) paradigma está más que justificado en esta enésima crisis final del capitalismo. Es necesario, y lógico, resucitar valores como la vida en comunidad, la seguridad laboral o la participación en el sindicato (para vertebrar, y dar sensatez, a la conciencia de clase). Es igualmente  necesario enterrar el egoísmo como vector de las relaciones económicas, puesto que, además de inmoral, está detrás de todos los desastres económicos que hemos padecido los últimos 10.000 años.

Pero no se cuestiona la validez de esos valores, lo que debe atraer nuestro análisis es si las políticas de aquella época se pueden importar al presente, si las pocas similitudes del mundo de hoy con el de 1945 nos permiten extraer alguna enseñanza. Pues bien, yo creo que no.

En 1945 Europa era un continente destruido: edificios, fábricas, miles de kilómetros de carreteras y vías férreas habían sido devastadas, y lo peor, casi 100 millones de personas habían muerto en la mayor guerra sufrida por el planeta.  Pero la reconstrucción (rehacer lo que hubo) se hizo sobre cimientos ya asentados en un continente que, no lo olvidemos, era dueño de  África y de la mitad de Asia. El Londres arrasado por los misiles V2 alemanes era la capital de un imperio que permitía recorrer África de Norte a Sur sin abandonarlo. Solo dos países africanos se podían considerar plenamente “no europeos” en 1945, apenas el 5% del continente.

El milagro de la reconstrucción y la Era de Oro posterior (Hobsbawm), no se puede explicar únicamente por la implantación de políticas keynesianas, como defienden los autores de los que hablaba al principio.  A países como Inglaterra o Francia tener un mercado cautivo, como el que representaban sus colonias, les permitió regenerar rápidamente su tejido industrial orientándolo a la exportación. Hasta la independencia de La India en 1948 (e incluso hasta más tarde), Inglaterra dispuso de cerca de 400 millones de consumidores en exclusiva para colocar sus productos. Si antes de la Segunda Guerra Mundial, los países ricos representaban ya el 65% de las exportaciones que se hacían en el Mundo, en 1955 su peso superaba el 70%. A cambio, las zonas coloniales pagaban sus compras con materias primas a unos precios irrisorios (desde la perspectiva de hoy en día). Como ejemplo, la siguiente gráfica muestra la evolución, en dólares constantes de 2008 y nominales, del precio del petróleo en los últimos 100 años:



Como se puede apreciar, son los años cincuenta y sesenta los que presentan los precios más bajos del crudo.

Así pues, no es del todo cierto afirmar que una política Keynesiana de impulso de la demanda vaya a permitirnos, por una parte, salir de esta crisis y por otra, reeditar los 20 años virtuosos de la Era de Oro. El mundo ha cambiado, y mucho. Si en 1950, África y Asia, como antes se comentó, no eran más que un pequeño patio de recreo de las potencias europeas, hoy en día suponen ya más del 40% de la riqueza, y su potencial de crecimiento les va permitir superar el 50 antes de que Europa se reencuentre y logre salir de la crisis.

Este es un mundo más interconectado, donde el Principio de los Vasos Comunicantes hace que la riqueza fluya de donde más hay a donde menos. Eso explica que la desigualdad entre países se haya reducido drásticamente los últimos años. Por contra, es dentro de cada país donde se están empezando a extremar las desigualdades. El siguiente gráfico explica lo anterior:


Fuente: ANALISIS DE LA EVOLUCIÓN DE LA DESIGUALDAD ECONÓMICA MUNDIAL EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, Lafuente Lechuga y otros.

Si las políticas de los últimos 30 años de capitalismo salvaje que nos han llevado a este agujero carecen ya de sentido y legitimidad, y la única alternativa está ya superada por la historia ¿Qué nos queda? Poco, la verdad. Pero lo que sea que nos saque de ésta pasará por aprovechar la mejor aportación europea al mundo: El Estado del Bienestar. Y se defiende pagando impuestos, no desmontándolo.



miércoles, 29 de enero de 2014

El Lobby de Las Eléctricas en Europa

Se hace saber al público en general:
1º) La Unión Europea va a imponer un arancel del 47% a las importaciones de módulos solares chinos.
2º) Esto va encarecer la energía solar en un porcentaje similar (los módulos suponen el 80% de coste de la instalación)
3º) Lo justifica diciendo que pretende proteger a los productores europeos.
4º) Las grandes eléctricas basan su producción en el ciclo combinado y en la nuclear.
5º) Los bajos precios de los módulos solares chinos  han convertido a la solar fotovoltaica en una energía perfectamente competitiva, sin necesidad de subvenciones.
6º) De los dos puntos anteriores se puede deducir que las grandes inversiones de las eléctricas empiezan a peligrar
7º) Y yo pregunto ¿A quién beneficia esta medida? ¿Quién está detrás?

8º) Las preguntas anteriores tienen la mismas respuesta.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Los tontos útiles

Hay frases que te entierran en un lodo de mierda, sobre todo si te las acabas creyendo. Y eso pasa cuando te las repiten a lo Chuck Norris: hasta el infinito dos veces.

“Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”

Da igual que el salario mediano en España estuviera anclado por debajo de los 1000€ durante los años de la Burbuja, porque el argumento de las teles de plasma y los coches comprados con la pasta de la hipoteca siempre estará ahí. Les importa una m… que fueran las empresas las que más se endeudaran durante los años del Boom o que el gasto público se expandiera menos que los ingresos fiscales, la idea de que tenemos un estado del bienestar insostenible es una compañera tan fiel como una tenia en el intestino.

“Los políticos españoles son corruptos porque son un reflejo de la sociedad”

Da igual que la corrupción a pequeña escala en España, manifestada en sobornos a funcionarios, esté en niveles nórdicos (como muestra la encuesta de percepción de la corrupción de la Comisión Europea) y la de la élites político-empresariales (valga la redundancia) se parezca a la de Zambia. Da igual que los colectivos más valorados por la población,  con porcentajes de aprobación superiores al 85%, sean médicos, policías, militares y profesores, demostrando que nuestra sociedad, si se observa por la base, goza de muy buena salud.

 “La ética protestante hace que los alemanes sean muy trabajadores, mientras los católicos del Sur somos perezosos y tramposos”

Da igual que España y Grecia sean los países de Europa donde más horas se trabaja, o que la productividad sea lógicamente mayor en el sector industrial, en el que son fuertes los países del Norte, que en los servicios. O que la católica Baviera sea el motor económico alemán y los protestantes estados del Norte y del Este sufran cifras macroeconómicas similares a las del Sur.


Y todo eso seguirá dando igual mientras los tontos útiles de esta película sigan comprado la moto de los listos del Rhin o del Barrio de Salamanca.